Esta vez mi artículo es para compartir parte de un texto del libro Método de boas Maneiras, de DeRose

La teoía del espacio vital explica que cada ser humano tiene un espacio territorial en torno de si, que varia conforme la raza, el país y la educación. Como regla, cuanto más sensible y educada es la persona, mayor espacio vital precisa.

Esta teoría fué descubierta cuando un grupo de científicos observó sin ser visto, diversos pares de personas dentro de una sala vacía con apenas dos sillas para sentarse. Mientras los hacían esperar el supuesto inicio de la experiencia, los sujetos se sentaban y se ponían a conversar. Se descubrió entonces, por ejemplo, que los ingleses que se sentaban a una buena distancia, conseguían mantener una conversación amena durante horas. En cambio, los italianos que colocaban las sillas tan próximas que sus rodillas casi se tocaban, en poco tiempo estaban exaltados y discutiendo agresivamente.

El espacio territorial de una persona es aquel que ella se reserva el derecho de disfrutar y, dentro de cuyas fronteras, cualquier ser humano es persona non-grata. Eventualmente, se abren excepciones para los amigos, parientes y seres queridos, siempre que conozcan sus límites y sean comedidos en esa invasión concedida.

Mismo una persona amada, si permanece mucho tiempo muy próxima puede generar incomodidad. Si esa proximidad es constante, surgen peleas, que pueden ser desencadenadas por razones muy fútiles…

Obsérvese que mucho de lo que se denomina etiqueta social e, nada más, nada menos que el estabelecimento formal de límites.”

Entonces ¿qué hacer para no invadir el espacio vital del otro y evitar incomodarlo o incluso violentarlo?

Siguen abajo algunos consejos que DeRose da en otro capítulo y que me fueron muy útiles y fáciles de aplicar.

Para poner en práctica!

  1. No bloquear

La propuesta de este ítem es estar atentos para no bloquear el camino cuando alguien quiere pasar y correrse del lugar, incluso antes de que precise disminuir la velocidad o solicitarnoslo. Es una actitud amable y evita que el otro se incomode.

  1. No restringir

Como dice DeRose “ No es sólo con el cuerpo que se impiden los movimientos de una persona, también con la palabra”

Llamar a una persona para conversar sobre algún asunto cuando está retirándose de un lugar es restringirla, es no dejarla que se dirija libremente hacia donde iba. Si esto sucede de vez en cuando, no pasa nada. Pero cuando esto se repite constantemente, termina generando irritación en quien es interrumpido una y otra vez por la misma persona. Evitar restringir, nos evita peleas y explosiones irracionales sin motivos aparentes pero que fueron generadas por la invasión constante del espacio vital.

Antes de llamar a alguien que está saliendo o dirigiéndose a algún lugar, observá si es un buen momento, preguntate si es realmente imprescindible, y si no lo es espera.

  1. No interrumpir

Como regla general no interrumpas a nadie, no importa lo que esté realizando, sea que esté trabajando, leyendo, conversando o mirando una película. Espera que termine. En caso que sea algo realmente urgente o muy importante, en mi experiencia lo que me funciona bien es primero pedir disculpas por interrumpir y preguntar si tiene un minuto para escuchar, y por supuesto ser breve.

Si te gustaron estas sugerencias, te invito a leer los artículos que publiqué anteriormente en los que comparto técnicas y tips para aumentar la calidad de vida y el rendimiento.