En las filosofías antiguas de la India hay un concepto para designar a la ley de acción y reacción, de causa y efecto. Tal vez al leer esto te estarás preguntando por qué la filosofía se interesa por esta ley. Te respondo, porque la misma rige nuestra vida, porque está relacionada con la libertad y con la responsabilidad que tenemos sobre nuestros actos y sobre lo que somos, tema del que luego hablaron también los filósofos existencialistas.

Cada acción que realizamos genera una reacción, tiene sus consecuencias aún cuando haya sido la acción inicial palabra o pensamiento. Así, habitualmente sin ser conscientes de ello, cada pequeña cosa que hacemos va moldeando y modificando nuestra realidad, nuestras relaciones, nuestra salud, nuestra situación financiera, etc, etc, etc. Como dice DeRose, mi supervisor y sistematizador del Método que enseño y practico, estamos todo el tiempo tejiendo nuestro futuro inmediato y distante.

Saber que existe esta ley implica una gran responsabilidad, porque si sabemos que no hay cómo zafar de las consecuencias, entonces tenemos que ser más cuidadosos con nuestras acciones y elecciones. Y además, cuando nos hacemos conscientes de que nuestra realidad, fué construída en un gran porcentaje por nosotros mismos (hay un porcentaje que no depende de nosotros, pero es ínfimo comparado con el que si), ya no podemos responsabilizar a los demás por lo que nos sucede!!!

Pero también teniendo este conocimiento, entendemos que tenemos libertad, que tenemos la posibilidad de transformar nuestra vida, nuestro destino. Y como dijo una vez un colega: “cuando sos consciente de que todas tus acciones, palabras y pensamientos generan un movimiento, estás dando el primer paso hacia el lugar al que realmente quieres ir”

¡Para poner en práctica!

Un ejercicio que me gusta realizar cuando no estoy conforme con alguna situación que estoy pasando o con los resultados obtenidos, antes de responsabilizar a los demás hago autoestudio para identificar cuáles fueron las acciones, palabras y/o pensamientos que me llevaron allí. Habiendo tomado consciencia de eso, entiendo que es lo que tengo que modificar o desarrollar y me pongo manos a la obra. Y es esto lo que me hace sentir libre!