¿Ya notaste cómo mantener buenas relaciones mejora tu calidad de vida y tu rendimiento? No importa si las personas con las que te relacionas son íntimas o desconocidas, evitar enfrentamientos y resolver los problemas de manera educada y cordial evita desgastes, cansancio y dispersión mental.

La emoción es energía, una vez que surgió no desaparece por eso es importante no reprimirla y conducirla conscientemente de manera saludable. Sí la reprimimos en algún momento va a explotar, ya sea saliendo hacia afuera y generando una pelea o hacia adentro produciendo malestar o enfermedad física o psíquica. Entonces ¿qué hacer con esa energía? ¿Cómo ponerla hacia afuera sin estallar? Van aquí algunas sugerencias, que en lo personal mejoraron mucho mis relaciones

Comunicar lo que nos pasa es importante, todo puede ser dicho sin generar enfrentamiento si se dice con amabilidad y cariño. Prestá atención a tu tono de voz y a tu postura, hablá en un momento en que la emocionalidad no esté a flor de piel. Sí algo te molesta, no esperes a que suceda una y otra vez para decirlo, comunicalo lo antes posible eso te permitirá hacerlo de buena manera.

Sublimar esa emoción transformándola en otra cosa, por ejemplo podés usar esa energía para trabajar en algún proyecto que tengas o salir a entrenar.

Ponerse en el lugar del otro y tratar de entender por qué actuó de esa manera siempre ayuda a evitar enfrentamientos. Tiene miedo de algo? Está irritable por problemas familiares o laborales? No descansó bien? Se sintió agredido con algo que dije o hice?

Pedir disculpas, con sinceridad y cariño, siempre funciona bien.

Ahora, a ponerlas en práctica. ¡Ëxitos!